Comencemos por aclarar qué es cada una de ellas:
La cámara oscura es un espacio falto de iluminación en el
que se encuentra un agujero, única fuente de luz, que proyecta la imagen
exterior de la cámara hacia el interior de manera invertida, antecedente de la
cámara fotográfica y base de otras tantas cosas.
La cámara lúcida, por su parte, es un aparatito que ayudaba
a los dibujantes a centrar su atención paralelamente en su lienzo y en el
modelo o paisaje. Constaba de espejos y/o lentes que reflejaban la imagen
inmediatamente enfrente y sobreponían (a vista del artista) la imagen reflejada
y la dibujada en la retina del dibujante de modo que éste ya no tenía que estar
volteando y resultaba relativamente más sencillo recrear la imagen en el papel.
Ambas se utilizaron para la recreación de escenas e
imágenes, sin embargo, la cámara lúcida es un objeto puramente individual
mientras que la cámara oscura ofrece proyección y la posibilidad de compartir
la experiencia, aunque se trata de una invención por mucho más grande que la
primera y se debe de estar dentro de ella para darle uso.
La cámara lúcida, por su parte, crea en la retina la imagen
y la sobrepone con aquella del papel facilitando la elaboración del dibujo, sin
embargo, se trata de algo puramente virtual pues resulta personalizado (a costa
de cada par de ojos que la usen) y no existe posibilidad alguna de
masificación. La cámara oscura, a pesar de ser estorbosa por sus dimensiones,
en ese aspecto es más práctica pues ofrece la posibilidad de varios
espectadores y así lo suyo es una proyección, no una representación ni una
compensación, sino una copia directamente colocada para apreciación del
usuario.
La calidad de imagen, sin embargo, dependía de varias cosas
y tales variantes se multiplicaban en la cámara oscura, donde la luz, la
distancia entre la pared y el agujero y el estenopo y la imagen del otro lado
modifican de manera significativa la proyección. En cambio, dicho suceso era
menos frecuente con la cámara lúcida, aunque, claro, también influenciaban
bastante en la imagen reflejada.
Entre ambas no prefiero ninguna pues tienen procesos
distintos como lo son sus resultados aunque, supongo, la finalidad de ambas en
un inicio era la misma. Son sencillamente distinta y sus adaptaciones
evolucionaron evidenciando esto.
Mientras que la cámara oscura pasó a ser el antecedente de
las cámaras actuales (ya sean de proyección o fotografía), la cámara lúcida
pasó a ser un objeto de entretenimiento personal. Juguetes se fabricaron con
ella.
El impacto de ambas en la época debió de ser similar, y a
fin de cuentas se utilizaban para dos cosas: educación y entretenimiento
solamente. Una se debió a algo un poco más técnico donde otra se volvió algo
más informal y aunque ambas son relevantes y entiendo el porqué de la
comparación, prefiero no comentar de ellas pues me suceden interesantes e
importantes, no generan en mí todavía una curiosidad real.
-Ana C.C.
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