domingo, 8 de octubre de 2017

Hicimos un Storyboard

Cabe aclarar que esta idea no me pareció muy entretenida pero admito que me daba curiosidad. Se trata de un alien que compra dulces y ya. Lo diseñé así:










Del trauma a la catarsis.

El 19 de Septiembre tembló, todos lo notamos. 
Con esto en mente he de decir que tras el temblor me puse a llorar como histérica en el patio, le eché pleito a una loca, gané dicho pleito y me fui a caminar por la ciudad buscando transporte durante horas para volver a casa mucho tiempo después, ser regañada injustificadamente por mis padres debido al retraso, no dormir sino hasta las 5.00 a.m., no comer apropiadamente los siguientes tres días, llorar ante cada nueva noticia y ser devorada por mi ansiedad.
Después de varios días de paranoia, unirme a las brigadas ciclistas, no hablarle a nadie, hacer corajes por pendejadas y desear reponer clases y luego estresarme dentro de lugares cerrados, he llegado a la conclusión de que esto es estrés post-traumático y dados los hechos, me mudaré a Canadá donde no tenga ningún tipo de recuerdo relacionado. Creo que lo peor del tema es recordar que ese día el clima estaba precioso y la luz me parecía hermosa. Del tipo de días que me gustan pero que de alguna manera salió terriblemente mal. Ahora tengo tres semanas de retraso en mi trabajo y espero sinceramente que se extiendan las clases.
Me siento miserable y pienso en darme de baja con frecuencia, no me pasó nada, ni a mí ni a nadie de mi familia. Algunos amigos salieron afectados pero están bien. Fue una mala época para todos que se extiende hasta hoy y no sé cómo lidiar con ello. No sé qué hacer con ello.
Desearía dormir mucho tiempo, mucho tiempo, mucho tiempo y salir en bicicleta. Desearía disfrutar de mi época favorita del año, que es ésta, con soltura. Desearía saber cómo sobrevivir al cambio pues no lo sé, todo está por derrumbarse de cualquier manera, como si no fuese así desde antes del sismo.
Pero así es la vida.

Mi Artista Favorito

Tan trillado puede sonar el título como lo es el tema en sí. Hablando de tal no tengo un 'Artista Favorito' pero sí hay varios que me agradan. Benjamin Lacombe, un ilustrador francés, es de mis favoritos debido a su uso y abuso de los colores y el claroscuso. Pinta 'sobadito' para ser un ilustrador, a base de óleo sobre papel, se dedica a devolver a la popularidad relatos de la literatura clásica original y los vuelve populares debido a sus hermosas ilustraciones. Sus obras vienen bien presentadas siempre en libros de tapa dura, forrados en tela o en papel caro, con páginas a todo color y buenos traductores de la mano de editorial Edelvives en México.



Por otro lado, Asumiko Nakamura, una mangaka japonesa, es en mi opinión la dueña de la línea más hermosa que he podido apreciar. Su capacidad para el dibujo y la síntesis de la forma es verdaderamente sorprendente. Como autora me resulta excelente, pues no cae en lo trillado, conserva siempre un muy particular sentido de la sensualidad y su dibujo, si bien de alguna manera simple, es sumamente elegante, dinámico y delicado. Es la primera mangaka de la que me enamoré verdaderamente, pues puede saltar desde cuestiones psicológicas elementales y temas complejos, hasta comedias de diez páginas de humor infantil con gran facilidad. Es versátil, talentosa y sumamente creativa, en mi opinión.



Con eso dicho, Marina Bychlova, la tercera en posición, es mi referencia directa en cuanto al trabajo que desarrollo ahora. Como creativa elabora muñecas articuladas de sorprendente delicadeza que, debido al detalle empleado para su creación, indumentaria y caracterización pasan a ser obras de arte que tratan diversos temas sociales. Es de momento mi favorita y la que más admiro debido a su gran habilidad con las manos.