Para este nuevo semestre se nos explicó que si bien vamos a
ver vídeo, tratarlo y estudiarlo, lo haremos a base de fotos serializadas con
una cámara fotográfica en vez de secuencias de video con cámaras de grabación.
Esto es para darle una continuidad al asunto del semestre anterior intentando
seguir la misma línea y entender a la vez cómo funcionan dichos asuntos de
forma más elemental… o algo así.La mía es nada más y nada menos que una Nikon 3100, bastante
chula pero con tendencia a los amarillos (¿O tal vez la tendencia es mía?), y
hacemos cara a un nuevo semestre con mucha más iniciativa que el semestre
anterior. ¿Por qué?, bueno, el proyecto de este semestre me parece mucho más
interesante, por supuesto.¡Esto es pura palabrería vacía!, no sabré si poseo la
iniciativa o la imaginación para cualquier cosa hasta el momento de enfrentarme
a ella. Un hecho comprobado, por lo
visto.El semestre anterior fue bueno: aprendí a tomar fotografías
que rallaban en la decencia, a no dejar caer mi cámara, a mejorar mis imágenes
con la computadora y a escribir en un blog… eso último no cuenta, pero lo demás
sí, y me pareció bastante entretenido.Ahora, con el mismo profesor en una materia en cierto
sentido similar, hablamos de video y los inicios del cine. ¿Quién hubiera
creído que estos primeros avances se presentarían en teatros como caricaturas pintadas
y coloreadas a mano? (refiriéndome a Emile Reynaud y el
Teatro Óptico en 1892)(Me adelanté bastante: muchos otros intentos se hicieron
antes pero ése de ahí es mi favorito)Antes de las imágenes en movimiento perse, hubo varios
artilugios a modo de juguetes que daban la ilusión de movimiento, algunos de
los más famosos utilizados para entretener o educar, como los estudios de
movimiento de Muybridge (donde corre el caballito) en el praxinoscopio, la
linterna mágica (la caja con la vela y las imágenes sobre placas de vidrio),
fueron retomados por artistas en la actualidad a modo de forma expresiva que
aprovecha la persistencia retiniana, que es el fenómeno que permite crear la
ilusión de movimiento en el ojo donde solamente existen imágenes separadas o
sobrepuestas en la realidad.Un ejemplo, no tan apegado pero sí ilustrativo de esto, se
puede atribuir a los creadores (y de todas formas artistas) de la película animada
de “Tarzán”, 1999, producida y distribuida por Walt Disney Productions ese
mismo año.En una parte se utilizan ambos artefactos ya mencionados
como parte de la utilería que los expedicioncitas llevaban para su incursión en
la selva donde toma lugar la trama del filme, mismos que Jane utiliza para
enseñar de la cultura humana a Tarzán cuando éste se acerca a ellos. Phil
Collins presta su voz en “Strangers Like Me” en ese parte de la película. (Véase
el corto en: https://www.youtube.com/watch?v=a-eNta2oCDk&feature=player_embedded)Si bien los productores no retoman en sí estos artefactos
para crear arte sí se utilizan para hacer un referente a la época en la que la
historia se desarrolla y bien empleados, como sucedieron ser, ilustran los
medios con los que contaban los expedicioncitas e incluso nos hablan un poco de
su situación económica si se toma en cuenta también el resto de su equipaje.Durante esas clases privadas a Tarzán, todos los presentes
se reunían a ver la linterna mágica de forma similar en la que años después los
estadounidenses se reunirían a mirar el televisor. Son pequeños datos, tal vez un
poco inexactos para las épocas pero eficientes en su uso, que nos hablan del
uso que las imágenes tenían para lo que fueron los inicios del cine.Definitivamente nadie puede saber a ciencia cierta adónde
nos dirigimos con los avances de las tecnologías. Las ciencias no son lineales
ni las historias mismas lo son, no van tras un fin pensando en mejorar a las
siguientes generaciones en sí, sino las siguientes generaciones buscan superar
a su predecesores. Totalmente a la inversa.Esto mismo ocurre en el cine, donde todo pareciera ser un
accidente intencional. Un animador actual retoma la invención de Emile Reynaud para
crear un largometraje donde también hace referencia a Muybridge. Alimentación y
crecimiento seguro que hay, las caricaturas hoy en día poseen una mayor calidad
que el Pierrot de Reynaud, con toda seguridad, como también son los
presupuestos. No deja de sorprenderme que el arte, como ya lo había mencionado,
es como un virus necesario.
Un
retrovirus. Todas las disciplinas lo son, pero ninguna es tan escandalosa como
éste, excepto, tal vez, la política.Las
creaciones de aquel entonces tal vez fueran mucho más elementales que las de
hoy en día, pero cimentaron las bases de los logros que ahora apreciamos de
frente. Nos basaremos en fotografías para crear secuencias de movimiento de la
misma manera que ellos en sus inicios experimentaron. Con algo de suerte
también se nos encenderá el foco y crearemos cosas así de bonitas (Lo son,
realmente).Con
algo de suerte mejoraré mis calificaciones y aprenderé muchas cosas nuevas.Con
algo de suerte crearé cosas mejores.
–Ana
C.C.
Véase también:
https://es.wikipedia.org/wiki/Tarz%C3%A1n_(pel%C3%ADcula_de_1999)
No hay comentarios:
Publicar un comentario