jueves, 17 de marzo de 2016

'Broken Blossoms' y el drama mudo.

Hace dos semanas (parece que me gusta atrasarme con las entradas) el profesor nos puso una película muda de principios del siglo XX. 'Broken Blossoms' retrata la historia de un chino que, convencido de que el mundo occidental requiere conocer las enseñanzas de Budha con urgencia pues, en su concepción del mundo, se trata de tierras violentas y egoístas, viaja a Inglaterra donde se asienta para descubrir que de poco le servirán sus enseñanzas, y sumido en la nueva civilización, abre una tienda de la cuál se mantiene.
Lucy, hija de un boxeador local que la golpea, sobrevive a tientas a una vida inhóspita en un mundo que, según las viñetas, nunca le había mostrado gentileza. Es así como, andando un día, se detiene en el aparador de la tienda Chen Huan (el chino amable) a admirar una muñeca. Éste, desde el mostrador, la observa y queda cautivado por sus encantos al instante, lo que lo incita a esperar su regreso.
De vuelta en casa y tras una pelea que salió mal, Lucy es azotada por su padre y, golpeada y cansada, se tambalea calle abajo hasta la tienda de Chen, quien la acoge, alimenta, da refugio, vestido y regalos con tal de que ella se quede con él otro rato y Lucy, alegre de recibir mimos por primera vez en su vida, accede.
Dos testigos hay de este suceso que, veloces como pueden serlo las malas lenguas, corren a avisar al padre que Lucy está metida en la casa de un chino y el boxeador, furioso, corre a por ella. Chen sale a comprar la despensa y mientras tanto, el hombre irrumpe en su casal destroza sus muebles y vajillas y se lleva a Lucy dejando tras sí un desastre. Al regresar y encontrar su casa en tal estado, Chen se apresura a ir en busca de Lucy.
Cerca del muelle, Lucy es golpeada despiadadamente al grado de la tortura bajo el argumento de que el intolerante de su padre no soporta la idea de su hija entablando amistad con un extranjero. Así, tras dicho arrebato de ira, propicia a la niña tales contusiones que ella, debilitada, fallece.
Chen llega a la casa demasiado tarde y, colérico, arremete contra el boxeador, que cae muerto a balazos. Toma el cadáver de Lucy y se la lleva con él de regreso a la tienda, donde la arropa, viste y acomoda antes de cometer suicidio.
Para cuando la policía llega a la escena, ya es demasiado tarde.
Esta película fue, en opinión mía, convincente en cuanto a actuación en algunas escenas (como la del armario) pero un tanto más falsa en otras partes.
El propósito real de ésta era conocer el uso de filtros que creaban la ilusión de día y noche, interior y exterior, aprender a usar los ángulos de cámara sin tantas complicaciones y conocer como una serie de imágenes en movimiento, sin la necesidad de un diálogo realmente extenso, puede contar una historia de ser bien planteada.
Ciertamente todo se entiende a la perfección y aunque los sets no eran del todo convincentes, el material empleado se aprovechó tanto como fue posible y la película resulta bastante agradable.
Mientras que se habla de filtros o de finales Shakespeareanos, yo pienso en crear algo aún más sencillo que eso.
Fue agradable aunque un tanto aburrida para mis gustos personales. No la recomendaría a nadie que careciera de interés en el tema a estos grados pero, dentro de todo, me gustó verla y el final fue inesperado. He de admitir que yo esperaba que todo se resolviera bien al final, pero, vaya manera de acabarlo todo.
Creo que a los directores de antes les gustaba la idea de cerrar definitivamente. Extremistas.

Ana C.C.

No hay comentarios:

Publicar un comentario