La evolución de la actividad humana y sus métodos ha
acompasado el paso del tiempo y la necesidad del hombre de acelerar y mejorar
la calidad de sus procesos y quehaceres. La fotografía, por supuesto, no se vio
exenta de dicho pasar incontrolado, y a lo largo de los años ha evolucionado,
de impresiones borrosas y un tanto difusas sobre placas, a las imágenes
digitales (carentes de la necesidad de impresión) del día de hoy.
Así pues, como parte de este interesante tema, hoy
mencionaré algunas técnicas de impresión fotográfica antiguas nada más para
tener un poco más de información al respecto. No estarán del todo en orden
cronológico por dos razones: muchas de estas técnicas aparecieron simultáneamente,
la mayoría son contemporáneas de la segunda mitad del siglo XIX; y sólo planeo
hacer descripciones rápidas de ellas, ya que son varias, y hacerlo en dicho
orden implicaría un trabajo de investigación más a fondo que bien podría
relatar después, para no quedarme sin temas.
Creo que tal vez haga eso…
En fin, he aquí algunas básicas conocidas, para empezar a
darnos una idea de cómo llegamos a los métodos de impresión y reproducción
fotográfica actual:
*Cianotipia: Inventada por Sir John Hershel en la primera
mitad del siglo, esta técnica permitía crear copias azulosas sobre tela, papel,
madera, piel, cerámica, entre otras fibras textiles y naturales. Por ser una
técnica relativamente económica, pues no necesitaba de químicos tan costosos
como el resto de las técnicas de impresión y prescindía del cuarto oscuro. Era
para las últimas décadas del siglo XIX una buena opción de impresión y copiado,
principalmente usado en la recreación de planos, dibujos, apuntes y material académico
en general, con la desventaja de no poder recrear tonos negros (sólo azules) y
tender a las altas luces.
El papel de algodón se barnizaba con una sola capa uniforme
de la mezcla de las sustancias A (citrato de fierro amoniacal verde y agua
destilada) y B (ferrocianuro de potasio) en iguales porciones, para
posteriormente exponerse al sol en contacto directo con el negativo durante
media hora. Posteriormente se lavaba con agua libre de cloro a 21 grados
durante diez minutos para quitar el excedente de sales de hierro y evitar que
la imagen se desvaneciese. Después se fijaba en una inmersión de agua oxigenada
por cinco minutos, finiquitando así la oxidación de hierro, para luego repetir
el proceso de lavado inicial.
*Carbón: A mitades del siglo XIX, en Francia, Louis-Alphonse
Poitevin inventó este proceso libre de sales de plata, que se utilizaban
principalmente para la creación de retratos e ilustraciones académicas, aunque
no fue tan popular como otras técnicas, como las impresiones en albúmina, por
ser complejo y caro.
El papel se cubría con gelatinas impregnadas con sales de
cromo, pigmentadas con carbón (o cualquier otro color) y sensibilizadas con
bicromato de potasio. La hoja se dejaba secar en un lugar oscuro y
posteriormente se ponía en contacto directo con el negativo y se exponía a la
luz del sol en una prensa. Las zonas expuestas directamente a la luz endurecían
manteniendo el pigmento. Posteriormente, el papel se ponía en contacto con una
hoja de soporte o transferencia sumergidas en en agua caliente. Las zonas no endurecidas
anteriormente se disolvían, el papel carbón se desprendía y la gelatina
endurecida se pegaba al papel de transferencia. Una vez hecho esto, se le sumergía
en un baño fijador de aluminio y agua para estabilizarlo. Se pasaba la imagen
resultante a un lavado de agua fría, se aclaraba con bisulfito de sodio y
solidificaba con una solución de formol. La imagen resultante era permanente,
raramente se decoloraba o desgastaba y conservaba sus propiedades
indefinidamente.
*Calotipo: Antes de terminada la primera mitad del siglo
XIX, Talbot presentó ante Westminster una forma solicitando la patente de su nuevo
proceso de impresión, que le permitía sacar de un mismo negativo las copias que
desease del positivo, solucionando así la problemática de las copias fotográficas
de las cuales existía sólo una pieza única. Él propuso la base de lo que
suponían ser los principios de la fotografía actual (negativo-positivo).
Se trataba de un papel impregnado de yoduro de potasio y
nitrato de plata que se sensibilizaba inmediatamente antes de la fotoexposición
con una solución de ácido gálico y más nitrato de plata. La imagen se formaba (apenas
visible) tras cinco minutos de exposición y se dejaba secar. El negativo
revelado se fijaba con aún más nitrato de plata y ácido gálico, y de él se
sacaba el positivo poniendo el contacto otra hoja ya preparada y repitiendo el
proceso. Así, de un mismo negativo se podían sacar gran número de copias de
gran fidelidad.
*Daguerrotipo: para este proceso, el fotógrafo utilizaba una
placa de cobre galvanizado con plata pulida hasta la claridad de un espejo,
para después exponerla a vapores de yodo (que la tornaban dorada) con el fin de
hacerla fotosensible. Luego se colocaba en el interior de la cámara, evitando
ser tocada antes por la luz, para finalmente exponerla y que ésta adquiriera
una imagen.
A la hora del revelado, se le pasaba por vapores de
mercurio, que se fijaban a la placa creando una membrana blanca de mercurio y
plata. A la imagen que aparecía se le fijaba con una solución caliente de
cloruro de sodio (o sea sal común) y posteriormente con hiposulfito sódico,
para después lavarla y secarla para retirar el excedente de yoduro de plata. Posteriormente,
se le sellaba en un paquete daguerriano, que consistía colocar la placa entre
un trozo de papel engomado y un cristal para evitar que agentes externos la
oxidaran y así se perdiese la imagen.
Éste tipo de procesos, además de ser complejos y tóxicos
debidos al tipo de químicos requeridos para su fabricación, resultaban
limitantes en cuanto a usos, en principio, porque los largos tiempos de
exposición (de un cuarto a media hora); y en segunda porque la imagen
resultante era única y raramente se podía conseguir una copia de ella.
Fue inventado en 1839 por Louis Jacques Mandé Daguerre en
Fracina, y se mantuvo en uso hasta 1860.
*Ambriotipo: Este método copiaba en su base al daguerrotipo,
reemplazando la base metálica por una de cristal, donde la imagen se formaba
sobre una solución de algodón y ácidos nítrico y sulfúrico en éter,
sensibilizados con plata. Básicamente presentaba las mismas limitaciones y usos
que el daguerrotipo, por lo cual se fue al declive en 1865, quince años después
de iniciado.
*Ferrotipo/tintype: Similar al daguerrotipo, la imagen se
fijaba sobre una placa de hierro en vez de una cobre, se sensibilizaba con
colodión y nitrato de plata anterior a su exposición en la cámara, resultando
en un negativo químico con apariencia de positivo debido a su barnizado con tinta
japonesa y a la placa negra. Fue inventada por el profesor Adolph Alexandre
Martin.
*Colodión: consistía en el uso de filamentos de algodón en
alcohol y éter como conductores de sales de plata para sensibilizar el cristal.
Producía negativos de calidad y permitía menores tiempos de exposición con la
desventaja de que, en su variante húmeda, la placa sensibilizada debía de
utilizarse de manera inmediata para lograr capturar la imagen, lo que la volvía
sumamente inconveniente para los fotógrafos, que se veían forzados a cargar
consigo tiendas de campaña a modo de sala oscura provisional y laboratorio
ambulante.
En su versión seca, la placa de colodión húmedo se cubría
con gelatina o goma tras pasar por el proceso químico fotosensibilizador. De
esta manera, se conservaba hasta por seis meses retrasando el efecto inmediato
del colodión seco a cambio de un menor contraste de claroscuros en las
imágenes. Se podían barnizar, aunque las sustancias químicas que conformaban la
imagen solían reaccionar con aquellas del barniz resultando en la desaparición
del contenido de la impresión.
*Albúmina: Las hojas de papel se cubrían con claras de huevo
batidas a punto de nieve (o sea, hasta tener una consistencia ligera y suave
parecida a la del merengue), para después salarlas y sensibilizarlas con
nitrato de plata. El papel quedaba brillante y las sales de plata no alcanzaban
sus fibras una vez protegido con la capa de albúmina salada.
Esta técnica permitía crear copias de las fotografías. El
negativo se ponía en contacto directo con el papel albuminado por medio de una
prensa (que el fotógrafo había preparado de antemano al tomar la fotografía) y
se dejaba expuesto al sol alrededor de una hora. La pieza final era caneluzca y
se tornaba amarillenta con el paso del tiempo. Al craquear la emolución u
oxidarse la plata, la imagen se deterioraba.
*Platinotipia: esta técnica era muy parecida a la del
copiado fotográfico por albúmina, con la diferencia de que utilizaba sales de
platino y no de plata por su estabilidad química, que permitía crear copias más
fieles y mejor definidas a pesar de la directa adhesión de los químicos al
papel.
Hacía uso de la fotosensibilidad del hierro creando copias a
partir de un soporte de cloro-platino potásico y oxalato férrico, para después
fijarse con un baño ácido. El principio era el mismo: el negativo se exponía en
contacto directo con la hoja ya procesada y el resultado era una reproducción
de la imagen fotográfica. Se mantuvo en producción desde finales de 1870 hasta
la segunda década del siglo XX.
Nota: con el deseo de producir en las imágenes cierta
sensación de profundidad, se adhirieron a las cámaras lentes estereoscópicos que
permitieron crear este efecto y así dar paso al principio de las lentes
fotográficas actuales.
*Negativos sobre nitrocelulosa: A finales del siglo XIX,
George Eastman, pensando que había que superar la etapa de las copias y
fotografías con soporte de cristal, produjo los primeros negativos plásticos
sensibilizados con gelatina y bromuro de plata. Como material usual, empleaba
por soporte plástico el poliéster, y el nitrato, diacetato y triacetato de
celulosa.
Este proceso vino a superar la exposición por luz solar y
sus inconvenientes en cuanto a iluminación atmosférica debido a que el papel
era mucho más sensible a la luz que sus predecesores, por lo cual los tiempos
de revelado eran mucho menores e incluso lograban revelarse con luz artificial.
Este método fue el principio del papel fotográfico que usamos hoy en día.
*Papel sobre gelatina: La conocida fotografía en blanco y
negro usada hasta la fecha. Ésta técnica permite ampliaciones de las imágenes a
diferencia de sus predecesoras debido a que el papel fotosensible responde a la
luz artificial. Así, el negativo se expone con luz a determinas alturas o
distancias en el interior del cuarto oscuro y el tamaño de la imagen puede
variar según el tamaño del papel y la nitidez que se desee conseguir. Del
negativo se pueden extraer un sinnúmero de copias.
Ya que no necesita la exposición directa a la luz solar,
puede revelarse independientemente del clima o la estación del año, indisposiciones
de sus antecesores. El papel, compuesto por un soporte de pulpa o madera procesada
para formar distintos gramajes, una capa de pigmento blanco de barita y
gelatina y otra de bromuro de plata, que es la que crea los contornos y formas
al oxidarse, es sumergido tras exponerse en tres soluciones: el revelador (compuesto
por alrededor de quince sustancias químicas), ácido acético e hiposulfito de
sodio, para después ser bañada en una corriente de agua para retirar los restos
químicos y asegurarse de que la imagen no se deteriore.
La imagen expuesta se forma en la capa de gelatina
sensibilizada, y puesto que las fibras del papel no resultan visibles, la
nitidez resultante supera a aquella de sus predecesoras.
La fotografía a color, que llegó unos años más tarde durante
la segunda mitad del siglo XX, desciende de la misma línea diferenciándose en
que los colores se creaban primeramente durante la exposición en la máquina
reveladora equipada con filtros cromáticos, y en segunda químicamente durante
el revelado al hacer reaccionar el papel con el revelador a color.
Posteriormente se aplica un blanqueo para eliminar las partículas metálicas.
Luego un baño en agua, después uno en fijador (hiposulfito de sodio), otro
lavado y más tarde un proceso de estabilización para asegurarse de la mínima
decoloración de la imagen, para finalmente pasar al proceso de secado.
Este proceso es el antecesor directo de lo que hoy se conoce
como fotografía digital (tema que no trataré debido a que la entrada hablaba de
métodos de revelado antiguos), que es la que utilizamos a la fecha. Como lo veo, la fotografía como tal inicia
por ahí de 1840, y hasta hoy han transcurrido un siglo y casi ocho décadas. Ha
sido un proceso largo y muy necesario para la documentación gráfica de sucesos
y descubrimientos que la pintura o el retrato entorpecían (por así decirlo)
debido a su proceso y significancia atribuida. Si bien comenzamos con imágenes
en placas metálicas y papel, hoy gozamos de dispositivos minúsculos que guardan
una gran cantidad de información, que pueden portar tantas imágenes como se
desee y permiten una difusión veloz y sencilla por los medios debido a la red
informática.
Cada cosa, cada suceso puede congelarse con objetos tan
pequeños como un celular o una cámara de mano, sin la necesidad del costoso aparato
que era la cámara en sus inicios. Ya prescindimos (de así desearlo) del cuarto
oscuro y podemos movernos directamente a la impresión sin tener que pasar por
un proceso químico real. Basta con tender la hoja bajo la impresora y ésta la
reproduce en la escala que se necesite. Y con la misma facilidad puede
distribuirse por todo el mundo sin tener que existir físicamente.
La evolución hasta este punto ha sido realmente
significativa, sumamente veloz, a comparación de otros artilugios, como los
carros o las lámparas que necesitaron mucho más tiempo para ser lo que son hoy
en día, en mi opinión.
Revisar sus pasos, aunque tedioso, fue un tanto interesante
y como datos culturales, resultan buenos. Nunca sobra saber acerca de estas
cosas para darse cuenta de cómo es que llegamos a este momento y las penurias
que pasaron los inventores del pasado. Te hace pensar que, aunque estás en el
pasado de alguien futuro, realmente este presente es una cosa privilegiada que
debería de provecharse mejor. Y los adelantos hasta el día de hoy, más que una maravilla,
parecen milagros, aquellos que los antiguos en su época soñaron con tener y que
existen en nuestras vidas cotidianas como parte de algo simple que ellos alguna
vez desearon ver y contribuyeron para crear.
-Ana C.C.
Muy, pero muy útiles referencias:
http://www.fedac.org/fotos-antiguas/técnicas
http://procesosfotograficos.blogspot.mx/
http://ariifoto.blogspot.mx/2012/09/tecnicas-antiguas-de-impresion.html
http://www.digitalfotored.com/fotografia/reveladocolor.htm
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