martes, 18 de agosto de 2015

¡La primera entrada!

Antes que nada, esto es un blog destinado a la publicación de mis trabajos escolares, y con un tanto de inspiración, de mis futuras obras.
Cuando hablamos de Fotografía como tal, no poseo ninguna experiencia. Por supuesto, he sostenido la cámara de mi celular y tomado con ella toda suerte de fotos lejanas al arte, de mi vida cotidiana, de los momentos felices y también de aquellas cosas que me gustan. He hecho uso y abuso de mi celular para guardar apuntes, notas del pizarrón y fotos de carteles de acá y allá, de cosas que me parecen interesantes, y probablemente seguiré haciéndolo.
Sin embargo, hablando de la Fotografía real, de la verdadera Fotografía, de ésa que busca por medio de un enfoque adecuado, de una luz perfecta, de algún momento efímero, fugaz pero valioso, capturar la escencia misma de las cosas; ÉSA, no la he practicado. Sobra decir que hasta este momento no he tenido un interés real en ella. El sostener una cámara fotográfica en mis manos pasa a ser un peso enorme al pensar en que ésta se me resbale, y prefiero rechazarla a permitir algún accidente... sí, todo ello antes de siquiera pensar que en lugar de la posibilidad de dejarla caer sin querer, con ella podría hacer cosas maravillosas, si me empeñara en ello, si me atreviera a sostenerla correctamente.
Ésta es, en la opinión de mi madre, una profesión de lo más noble. Ya iré por mí misma elaborando mi propia opinión al respecto conforme avancen las siguientes semanas. Muy recientemente he ingresado a ésta, mi nueva casa de estudios superiores, La Esmeralda, donde un mundo de probabilidades y de posibilidades se abre repentinamente al cruzar el umbral de piedra de la entrada.
El silencio mismo es prueba de su potencial. 
Con todo lo que se diga que la escuela posee y de aquello que careciese, tiene en sí el alma de una semilla desconocida, de cualquier forma, textura y color, que cualquier día de estos asomará por encima del suelo sus hojitas. Faltarán días, semanas antes de averiguar de qué flor se trata, pero por lo mientras se presenta como una oportunidad con mil posibilidades a futuro. 
Así, precisamente, extiende su abanico de opciones, extendiendo una mano amiga desde el interior de una (aparentemente) tranquila, sencilla y silenciosa comunidad estudiantil de futuros artistas. 
Como alumna de nuevo ingreso, recibiré gustosa lo que ella pueda otorgarme. Me gusta andar por la vida a ciegas, pues así de irresponsable soy. Tomaré lo que me ofrezca y experimentaré con él para nutrirme lo más posible y emprender mi propio camino dentro de algunos años. Con algo de suerte podré devolverle el favor de una u otra manera en un futuro.
Ahora: Puesto que este blog fue una tarea, he aquí la parte que corresponde a ello:

(Marisa, mi mejor amiga, sonriéndome)

¿Qué es una buena fotografía?
No me atrevería a intentar definir algo tan complejo siendo yo una novata. Pero, si he de ponerlo en palabras propias, sería algo muy similar a una buena pintura: una imagen que por sí misma y sin necesidad de palabras, transmite lo que busca transmitir. Claro, hay muchas variantes, como la luz, el lugar, la intención, el sujeto de la fotografía y otras tantas imposibilidades, sin embargo, si en dado momento todas estas variables se uniesen para crear en su conjunto algo bello, éso, es una buena fotografía. Y aún si alguna de aquellas variables faltase a su compromiso, mientras las demás sean puntuales, la imagen saldrá bien.
Recuerdo que algunos años atrás, en el Zócalo de la ciudad, se posó una gran carpa en cuya entrada se leía 'Museo Nómada'; aquella fue, de todas las exposiciones a la que he ido en mi vida, la más bella. Es imposible describir la sensibilidad de las imágenes ahí exhibidas, o la belleza con la que se tomaron, la delicadeza del autor o la sensación de paz que ahí dentro se respiraba, mas, sin temor alguno, puedo afirmar que en mi propia opinión, aquella fue la muestra más sublime a la que he asistido... hasta el día de hoy, claro.
La fotografía es, para nuestros tiempos, un medio irrefrenable de transmisión, No es tan universal como otras artes (la música o la danza, por ejemplo), sin embargo es clara, directa y veloz. Nada retrata mejor un ambiente en específico que una buena fotografía. Una imagen sucede ser, a veces, más poderosa que todos los demás medios de difusión. Es la primera en tatuarse en los ojos y la última en irse tras la impresión. Cuando son muy impactantes, prefieren quedarse dentro, ahí, ocultas en nuestra nuca, esperando para saltarnos nuevamente a la mente.
Como estudiante, este medio me será innegablemente útil. Registros y experiencias, trabajos, todos se pueden documentar por el mismo canal: un lente. Ya sea que únicamente dedique mi cámara a guardar registros o que descubra una pasión por la fotografía, será su práctica la excusa perfecta para buscar en el día a día un momento bello digno de guardarse.


-Ana C.C.


No hay comentarios:

Publicar un comentario